ESTATAL

Juan Carlos Molina siempre preocupado por el campo; tras su muerte, ¿quién va a creer ahora que las cosas marchan bien en Veracruz?

El asesinato del diputado Juan Carlos Molina, a unos días del Primer Informe de Gobierno de Cuitláhuac García, es un acto que tendrá fuertes repercusiones a nivel estatal y nacional. El diputado Juan Carlos Molina había estado denunciando la importación de reses enfermas, animales sin el arillo de control de calidad proveniente de Centroamérica. Pero no sólo eso, la preocupación del diputado era por el tema de la sequía en el sur y los apoyos del gobierno federal que significaban una burla para el sector ganadero.

 

«Eso de indemnizar con cien pesos al ganadero por vaca muerta es una mofa que sólo demuestra el desconocimiento del gobierno del problema». En su momento Juan Carlos Molina criticó al gobierno de Cuitláhuac García por su forma de tratar el problema de la sequía. El gobierno llevaría 11 pipas de agua durante 20 días para aliviar la sequía del sector ganadero: «Su desconocimiento es total y se acrecienta al advertir el gobierno del estado que el pago por vaca muerta no puede exceder a las seis reses, es decir, sólo se va a apoyar con 600 pesos por ganadero que demuestre la muerte no de las decenas de miles de reses… sino sólo seis».

 

Pero además de eso, Juan Carlos Molina había estado denunciado el robo de ganado en el sur y la falta de apoyo para el campo. Va a ser muy difícil que, después de este artero asesinato, se crean las cifras alegres que el gobernador está preparando para hacernos creer que vivimos en un mundo de caramelo.

 

 

Fuente: Libertad Bajo Palabra